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Conejos insólitos
Roberto pesa 9,2 kilos y tiene más de 1 metro de largo


El férreo régimen comunista de Corea del Norte, siempre con problemas de abastecimientos alimentarios, se interese por estos conejos gigantes y le compra la idea a su criador, Karl Szmolinsky.

Este cutilcutor de 42 años ha logrado criar conejos de 10 kilos de peso y más de un metro de largo. Vive en la ciudad de Ewersbalde en Alemania y piensa viajar en abril a Corea del Norte para supervisar las condiciones de sus especiales amigos en su nuevo hogar.

Roberto, aunque tiene orejas largas como cualquier conejo y va dando saltos para desplazarse, es todo una estrella. Pero no sólo porque pesa 9,2 kilos, sino porque ha ganado por cuarto año consecutivo del torneo de criadores de Berlín y Brandemburgo. Dejando atrás a su contricante, Rudi, de 8,7 kilos y propiedad de Erwin Teichmann.

Las galletas de Alicia
Aunque todo esto pueda parecer argumento para una película, Roberto es tan sólo un conejo. Y tampoco es cosa de las mágicas galletas de Alicia que hacen gigante a quien las coma. Su vida, aunque especial, no dista mucho de sus congéneres más pequeños.

Toma una dieta rica en fibras y proteínas, la mitad en un concentrado especial y la otra en hierbas especiales. Y la carne la tiene prohibida. Sus instalaciones siempre están punto en blanco, con buena luz y calor. Una higiene extrema es indispensable para una reproducción ideal. De vez en cuando, Roberto recibe junto a sus hermanos la visita de su criador durante la madrugada. A veces sólo vigila el sueño de sus peludos amigos, otras incluso les da la comida en la boca. Y no hay que olvidar lo beneficioso que resulta hablarles o ponerles música. Los altavoces estratégicamente situados en su granja no dejan de sonar las composiciones del genio de Salzburgo, Wolfgang Amadeus Mozart. "Ellos son iguales a los humanos. Según el cuidado que les prestes, así crecerán” señaló Szmolinsky en un reportaje publicado en elmundo.es.

Roberto y su criador

Cambio de casa
Sin embargo, la vida de este conejo gigante no estaba planificada para seguir en este paraíso. Evitó acabar en la cazuela para la cena tras lanzar a la fama a su dueño ya que él y 12 de sus hermanos ya se encuentran camino de Corea del Norte.

Sucedió un día cualquiera cuando el criador recibió una llamada especial. Se trataba de la embajada norcoreana en Berlín que le pedía permiso para acudir a su granja y ver a los animales. A Szmolinsky no le sorprendió demasiado el interés en los conejos, después de todo, recibe cada semana cientos de personas con el mismo objetivo. Sin embargo, esta era especial.

Para un país de 23 millones de habitantes con severas restricciones de comida y la amenaza constante de sanciones por su programa nuclear, criaderos de conejos gigantes puede parecer una buena idea. Después de todo, parece un negocio lucrativo. La granja de Szmolinsky produce anualmente entre 60 y 80 superconejos, lo que le reporta un beneficio de entre 200 y 250 euros cada uno de ellos. Se le suele utilizar para carne, no solo por su capacidad de crecimiento, sino por que es lo suficientemente rústico como para aprovechar una gran cantidad de recursos forrajeros naturales abaratando de este modo los costos de alimentación. Esto lo hace de interés para China y otros países asiáticos.

Los norcoreanos ya hicieron un primer pedido de ocho hembras y cuatro machos para su traslado a un ZOO del país asiático. Entre ellos se encontraba Roberto y algunos de sus hermanos. La suerte parece haberle dado otra oportunidad, pero tendrá que acostumbrarse a otros ambientes. Después de todo, un zoológico tiene poco en apariencia con su paraíso de hogar. Ahí disponía de un psicólogo para controlar el estrés ya que los conejos son de las especies más nerviosas del planeta, además de un veterinario especializado, un nutricionista encargado de supervisar los granos, y como no, un odontólogo.

Amigos similares
Sin embargo, las curiosas crías de Karl no son únicas en el mundo. En Buenos Aires existe un conejo conocido como Goliat, gigantes de Flandes. Se trata de un animal que posee la peculiaridad de que sus orejas estén en forma de "V". El peso mínimo que llega a tener para un adulto es de 5,9 a 6,36 gr para machos y hembras respectivamente. Sin embargo, no es raro encontrarse con ejemplares de hasta 10 kilos de peso.

Originarios de la Patagonia Argentina, se registraron en Flandes como raza durante los siglos XVI y XVII. De ahí su nombre. Es el ancestro de todas las razas de conejos gigantes que existen en el paneta como el Gigante Español o el Chinchilla Gigante, entre muchos otros. (para saber más, picha aquí)

Se trata de animales dóciles, lo cual les hace increíbles como animal de compañía. Sin embargo, como todo animal al que se le molesta, puede morder. Y su fuerza no es para tomar a la ligera. Sin embargo, pocos o casi nadie sabrá lo que significa ya que lamentablemente el Conejo Gigante Patagónico Argentino esta casi extinguido.

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